Al parecer, se negó a ser invisible. El mundo se dio cuenta.
Rigoberta Menchú Tum recibió el Premio Nobel de la Paz de 1992 por defender los derechos de los pueblos indígenas. También trabajó por la reconciliación: volver a construir relaciones después de un conflicto. Una voz que otros intentaron hacer a un lado se volvió imposible de ignorar.
Rigoberta Menchú Tum es una mujer maya k’iche’ de Guatemala. Creció entre la discriminación, el trato injusto por quién eres, y la violencia. Su trabajo llevó la defensa de los derechos de los pueblos indígenas a personas de otros países.
Varios miembros de su familia fueron asesinados. A principios de los años ochenta, ella huyó a México. Siguió organizándose con otras personas y hablando sobre los derechos humanos. Unió la lucha por la dignidad con la posibilidad de reconciliación: volver a construir relaciones después de un conflicto.
En 1992, el Comité Noruego del Nobel le concedió el Premio de la Paz. Reconoció su búsqueda de la justicia social, para que las personas tengan derechos y un trato justo, y de la reconciliación. Su trabajo se basaba en el respeto a los derechos de los pueblos indígenas.
Nuestra perspectiva: no hace falta sufrir para hacer algo que importe. Esta historia nos recuerda que, incluso si te dicen que tu voz no cuenta, puedes cambiar lo que el mundo está dispuesto a escuchar. Al parecer, que te descarten no significa que te hayan derrotado.
La fecha de esta historia es la de la ceremonia en la que Menchú recibió el Premio Nobel de la Paz. La fecha de cada foto aparece en el texto que la acompaña.
Lee la fuente principal: Premio Nobel ↗Las fuentes externas se abren en su idioma original.
La conversación
Comentar es gratis. Habla con respeto, sigue el tema y cuida la privacidad de otras personas.
Tu próximo capítulo empieza cuando das el primer paso.
Inicia sesión / únete gratis ↗Únete gratis con ChatGPT. Al entrar a tu cuenta de OpenAI, puede que puedas usar Google o Apple.
when you have "it"... we see you